Niña tocándose el pie

Dolor de piernas en niños por la noche: ¿dolores de crecimiento o algo más?

Es muy habitual que los padres escuchen esta queja: «me duelen las piernas». Suele ocurrir al final del día o durante la noche, y en muchos casos se atribuye automáticamente a los llamados «dolores de crecimiento». Pero, ¿siempre es así?

Desde la consulta de podología en Málaga, vemos con frecuencia cómo este tipo de molestias, cuando no se valoran a tiempo, pueden esconder desequilibrios biomecánicos o tensiones musculares que sí tienen solución.

¿Qué son los dolores de crecimiento?

El término «dolores de crecimiento» hace referencia a molestias difusas que aparecen en niños de entre 3 y 12 años, generalmente en la zona de las pantorrillas, rodillas o muslos. Suelen presentarse al final del día o por la noche, y desaparecen al cabo de un rato.

Aunque la causa exacta no está del todo clara, se relacionan con la actividad física acumulada durante el día y con el crecimiento rápido de huesos y músculos. En principio, no indican ningún problema grave.

Sin embargo, es importante no usar este término como explicación universal. No todo dolor nocturno en niños es un dolor de crecimiento.

Niño en la cama llorando

¿Cuándo puede haber algo más detrás?

Existen señales que nos indican que el dolor merece una valoración profesional:

•       El dolor aparece también durante el día o tras la actividad física.

•       Se localiza en una zona concreta, como el talón o el arco del pie.

•       El niño cojea, cambia su forma de caminar o evita correr.

•       Las molestias son recurrentes durante semanas o meses.

•       Se acompaña de inflamación visible o sensibilidad al tacto.

En estos casos, la causa puede estar en la pisada, en una tensión muscular no resuelta o en una alteración biomecánica del pie.

La relación entre la pisada y el dolor muscular en niños

Cuando el pie no apoya correctamente, las cadenas musculares del cuerpo trabajan de más para compensar. En un niño en crecimiento, esta sobrecarga se nota especialmente en la zona de las pantorrillas, el tendón de Aquiles y la planta del pie.

Un pie con exceso de pronación (que cae hacia dentro) o con la musculatura posterior muy tensa puede generar fatiga muscular al final del día, que el niño expresa como dolor en las piernas.

Del mismo modo, niños con tendencia a caminar de puntillas o con la musculatura muy contracturada suelen presentar este tipo de molestias con mayor frecuencia. 

Es frecuente también en niños inquietos, con una actividad física intensa.

Madre consolando a niña durmiendo

¿Qué puede hacer el podólogo?

Una valoración podológica permite analizar:

•       El tipo de apoyo del pie y cómo afecta a la musculatura.

•       El tono muscular de pantorrillas y tendinoso.

•       La alineación de tobillos, rodillas y caderas.

•       Si existe alguna alteración que esté generando sobrecargas.

En muchos casos, el abordaje no requiere plantillas. Con ejercicios de estiramiento específicos, ajustes en el calzado o seguimiento periódico, los niños mejoran notablemente.

La clave está en no normalizar el dolor. Un niño que se queja frecuentemente de las piernas merece una revisión, aunque «diga que se le pasa solo». Es importante valorar y confirmar que el desarrollo  ñde los miembros inferiores está siendo el adecuado.

Conclusión

Los dolores nocturnos en niños tienen muchas causas posibles. Si bien en ocasiones son benignas, no siempre es así. Detectar a tiempo si existe una alteración en la pisada o una tensión muscular puede evitar que el problema se agrave o se prolongue.

En nuestra consulta de podología en Málaga analizamos cada caso de forma individualizada. Si tu hijo se queja de dolor en las piernas o los pies con frecuencia, una valoración puede darte respuestas y, lo más importante, solución.

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