Virus del papiloma humano: ¿cómo afecta al pie?
El temido “papiloma” consiste en una colonización de las células de la piel por el virus del papiloma humano, provocando una lesión. En el caso del pie, la lesión que causa es una verruga plantar. La población infantil es muy susceptible al contagio por la predisposición que presentan a los virus.
El virus del papiloma humano es muy frecuente y existen muchas variantes, aunque solo algunas provocan verrugas plantares (VPH1, VPH 2, VPH4, VPH27 y VPH 57). Son frecuentes también las que provocan verrugas en las manos y mucosas. El sistema inmunitario de cada persona es distinto, y no todos respondemos igual al contacto con el virus.
¿Cómo se contrae el virus del papiloma en el pie?
El periodo de incubación es largo (por lo que pueden pasar meses entre el contagio y la aparición de la lesión). Prolifera en ambientes húmedos y cálidos, por lo que es fácil contraerlo caminando descalzo por el borde de piscinas, duchas comunes y vestuarios.
Una vez coloniza la piel, aparece la lesión, que suele ser (en el caso de verrugas plantares solitarias) una lesión redondeada, delimitada, pequeña, granulosa y rugosa. Suelen verse en ellas pequeños puntitos negros y oscuros, que son pequeños vasos sanguíneos. Si el virus se disemina, pueden verse otras lesiones posteriores. Otra presentación posible es en mosaico, formando un conjunto de pequeñas verrugas que crecen en un área casi unida.

Dependiendo de la localización, pueden pasar inadvertidas, aunque las que están en puntos de apoyo son dolorosas al caminar. Se diagnostican por la apariencia clínica: discontinuidad de los dermatoglifos (líneas de la piel), presencia de papilas (puntos negros) y signo del timbre positivo (dolor al “pellizco”).
Evitar la aparición de verrugas plantares
Dado que la forma de contagio es mediante contacto con una superficie infectada, hasta que la lesión no alcanza un determinado diámetro, no se manifiestan los primeros síntomas. Por lo tanto, la prevención es fundamental para evitar la aparición de estas verrugas plantares. Para ello:
-Evitaremos caminar descalzos por zonas húmedas y vestuarios. Utilizaremos siempre chanclas en piscinas y duchas públicas.
-Mantendremos los pies limpios y secos. Es importante en los niños controlar el exceso de sudoración que nos lleva a que la piel y los calcetines estén mojados.
–No tocaremos las lesiones ya existentes y evitaremos el uso de la piedra pómez. Hay que lavarse muy bien las manos después de tocar las lesiones.
El tratamiento de la lesión dependerá de la edad del paciente, de la localización y de las características propias de la lesión y la elección del mismo se hará según el criterio del profesional. Existen distintos tratamientos como las quemaduras químicas (mediante la aplicación tópica de un ácido), las quemaduras térmicas (mediante láser), las sustancias vesicantes, la crioterapia, las terapias que estimulan el sistema inmunitario, la cirugía menor o una asociación de varias de ellas.
En definitiva, el virus del papiloma humano en el pie es una afección que puede evitarse siguiendo unas sencillas pautas de prevención. No obstante, si presentas verrugas plantares, consulta cuanto antes a tu podólogo para iniciar el tratamiento adecuado.

