Mi hijo camina con los pies hacia dentro, ¿puedo corregirlo?
Hay maneras de caminar en los niños que llaman mucho la atención de los padres. Uno de los patrones más frecuentes es la marcha en aducción. Es decir, cuando camina con las puntas de los pies hacia dentro, lo que en podología se conoce como patrón rotador interno.
Cuando un patrón en la marcha del niño se repite, es fácil para los padres identificarlo acudiendo a un podólogo. Este suele darse de manera constante, aunque puede notarse de manera más llamativa con el calzado de verano, al ser más descubierto.
El síntoma por excelencia de la marcha en aducción son las caídas y tropiezos. Esto se produce al “chocar” las puntas de los pies, lo cual se acentúa al correr y suele asociarse con un desgaste excesivo del calzado.
Causas de caminar con los pies hacia dentro
Las causas de caminar con los pies hacia dentro pueden ser muy variadas. Una de ellas es que exista una alteración en la posición normal de los segmentos de la pierna, como cadera (anteversión femoral) o tibia (torsión tibial interna). Puede deberse también a una contractura de partes blandas, como ocurre en el metatarsus adductus, donde el pie presenta forma de habichuela observándolo desde la cara plantar. Si la causa es esta, podemos encontrar dificultad para calzar al niño por la posición que presenta el pie.
Otro factor no causal, pero si condicionante en estos casos, son los hábitos posturales. Es decir, la manera que tiene el niño de sentarse, dormir, jugar… Posiciones en W favorecerán la contractura de la musculatura y que camine con las puntas de los pie hacia dentro.

Dependiendo de la causa y, sobretodo, de la flexibilidad, variará el tratamiento. Por ello, lo más importante es hacer una evaluación temprana. Es decir, saber qué causas evolucionan favorablemente de manera espontánea con el desarrollo y cuáles no.
En cuanto al tratamiento, en algunos casos será suficiente con trabajo muscular. En otros casos, será necesaria una plantilla que abra el ángulo de la marcha (gait plate externo), siempre asociada a un calzado de horma recta. También habrá niños que precisarán de un tratamiento con calzadoterapia.
Si tu hijo camina con las puntas de los pies hacia dentro, lo mejor es acudir al podólogo. Este hará una evaluación y podrá indicar el tratamiento más ajustado a cada caso. Si detectas en tu hijo este u otro problema, no dudes en contactar con Podobalance.

