Cuando cambiar mis zapatillas de correr 1_Podobalance Malaga

Consejos para runners: ¿Cuándo debo cambiar mis zapatillas de correr?

No es de extrañar que el running gane cada vez más adeptos. Es un deporte fácil de practicar, no necesita equipamientos ni horarios y puede realizarse en cualquier momento. Cada vez son más los corredores amateurs que disfrutan de esta práctica deportiva. El único requisito imprescindible para salir a correr es… ¡una buena zapatilla!

En futuros post os hablaremos de cómo elegir el calzado deportivo, pero en esta ocasión nos parece casi más importante aprender a “jubilar” una zapatilla. Correr con una zapatilla desgastada puede ser causa de la causa de muchas lesiones y sobrecargas en el running. ¿A dónde tengo que mirar para saber que está gastada?

  • SUELA
    Si el dibujo que presenta la suela se encuentra borrado, los surcos disminuidos o la suela cristalizada, esa suela habrá perdido propiedades. Por lo tanto, no está cumpliendo con su función de agarre y antideslizamiento.
  • MEDIASUELA
    Podemos encontrar que la media suela no mantiene su forma y está “vencida”. También, que el material presenta zonas de depresión o aparecen grietas, será señal de que estamos perdiendo control y, por tanto, protección.
  • UPPER
    Si la tela está rota o desgastada, dejando ver el material interno, es señal de pérdida de sujeción. Debemos prestar atención al buen estado del acordonaje y de los agujeros de los cordones. Estos deben permitir realizar una correcta sujeción de la zapatilla.

Estas son, en rasgos generales, las características físicas de la zapatilla que nos harán sospechar que es hora de cambiarlas. No obstante, también hay otros elementos no apreciables a primera vista que hay que tener en cuenta. Por ejemplo, una cesión de los elementos de control hará que aparezcan sobrecargas muy frecuentes, cambios en nuestro patrón de pisada, más fatiga muscular de la habitual…

Cuando cambiar mis zapatillas de correr 2_Podobalance Malaga

Es fundamental llevar un control del tiempo (y kilómetros) que tienen nuestras zapatillas, ya que los kilómetros nos darán una idea de cuándo debemos cambiarla. Como consejo general, entre 800 y 1000 km es un buen momento para realizar el cambio. A partir de ahí, la capacidad de amortiguación de las zapatillas disminuye, y aumenta por tanto el riesgo de lesiones.

En definitiva, el running es un deporte muy saludable, pero requiere de una serie de atenciones para evitar lesiones. En este caso, el más importante es utilizar una zapatilla adecuada y, llegado el momento, cambiarlas por unas nuevas. Sabiendo todo esto, no queda más que lanzarte… ¡y a correr!

Si necesitas más información, no dudes en contactar con nuestra clínica de podología. También puedes pedir tu cita online.

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