El impacto del crecimiento acelerado en los pies durante la adolescencia
La adolescencia es una etapa de cambios intensos y rápidos en el cuerpo. A menudo prestamos atención al crecimiento en altura, a los cambios hormonales o al desarrollo muscular, pero olvidamos una parte fundamental: nuestra base, los pies.
Durante estos años, el crecimiento acelerado puede afectar directamente a la estructura y biomecánica del pie, generando molestias, sobrecargas e incluso alteraciones que, si no se revisan a tiempo, pueden prolongarse en la edad adulta. Desde nuestra clínica de podología en Málaga, vemos cada vez más adolescentes que presentan dolor o cambios en la pisada relacionados con esta etapa.
¿Qué ocurre en los pies durante la adolescencia?
Entre los 10 y los 16 años, el cuerpo puede experimentar crecimientos bruscos en periodos muy cortos de tiempo. Esto implica que huesos, músculos y tendones no siempre crecen al mismo ritmo.
Cuando el hueso crece más rápido que la musculatura,se producen acortamientos musculares, se generan tensiones y desequilibrios que pueden afectar al apoyo del pie. Es frecuente que aparezcan:
- Dolor en el talón (como en la enfermedad de Sever).
- Sobrecargas en la planta del pie.
- Cambios en el arco plantar.
- Mayor tendencia a esguinces por inestabilidad.
Además, muchos adolescentes comienzan o intensifican la práctica deportiva en esta etapa. Fútbol, baloncesto, atletismo o danza suponen un impacto repetido que, combinado con el crecimiento acelerado, puede aumentar el riesgo de lesión.

Señales de alerta que no debes ignorar
No todos los dolores en la adolescencia son “dolores de crecimiento normales”. Es importante diferenciar entre molestias pasajeras y signos que requieren valoración profesional.
Dolor recurrente tras la actividad física
Si el adolescente se queja frecuentemente después de entrenar o competir, puede existir una alteración en la pisada o una sobrecarga biomecánica.
Cambios visibles en la forma de caminar
Caminar hacia dentro, hacia fuera o apoyar más un lado del pie pueden ser señales de que algo no está funcionando correctamente.
Desgaste desigual del calzado
El patrón de desgaste del zapato ofrece información muy valiosa sobre la pisada. Un desgaste muy marcado en una zona concreta puede indicar un apoyo incorrecto.
Ante cualquiera de estas señales, una revisión podológica puede ayudar a detectar a tiempo el origen del problema.

¿Por qué es importante una revisión podológica en esta etapa?
Una valoración en una clínica especializada en podología en Málaga permite analizar:
- La biomecánica de la pisada.
- El reparto de presiones al caminar.
- La alineación de tobillos y rodillas.
- El impacto del crecimiento en la estructura del pie.
- La correcta adaptación muscular.
En muchos casos no es necesario recurrir directamente a plantillas. A veces basta con ejercicios específicos, cambios en el calzado o seguimiento periódico para acompañar correctamente el desarrollo.
La clave está en la prevención. Detectar un desequilibrio durante la adolescencia es mucho más sencillo que corregirlo cuando ya se ha consolidado en la edad adulta.
Conclusión
La adolescencia es una etapa crítica para la salud podológica. El crecimiento acelerado, unido a la práctica deportiva y a los cambios hormonales, puede generar alteraciones que pasen desapercibidas si no se valoran adecuadamente.
Si tu hijo o hija presenta dolor en los pies, cambios en la pisada o molestias recurrentes, una revisión puede marcar la diferencia.
En nuestra consulta de podología en Málaga, analizamos cada caso de forma individualizada para acompañar el crecimiento con seguridad y prevenir problemas futuros.
Cuidar los pies en la adolescencia es invertir en salud a largo plazo.

