Recomendaciones para un buen uso del calzado de verano
Con las altas temperaturas es habitual el uso de chanclas para lugares de baño, aunque su uso a veces se extiende al día a día. No obstante, las chanclas no están diseñadas para un uso diario, no solo por los materiales utilizados sino también por el diseño, que pueden afectar negativamente al pie. ¿Por qué? ¡Te lo contamos!
¿Por qué no debo hacer un uso diario de las chanclas?
Las chanclas de goma deben ser utilizadas exclusivamente en lugares de baño por las características antideslizantes de la suela. Además, permiten la transpiración en esas zonas que son húmedas y al ser de goma, favorecen el secado rápido previniendo la aparición de hongos.
En cuanto al diseño, las chanclas y muchas sandalias tienen muy poca sujeción. La mayoría de ellas se sujetan por el dedo gordo o por alguna tira en la parte delantera del pie. La sujeción del calzado por tanto, debe hacerse provocando un sobre esfuerzo y una contracción muscular de los dedos. Protegen muy poco el pie, al estar sujetas por una superficie tan pequeña.
Por otro lado, la suela suele ser muy plana o de materiales poco amortiguadores. Esto puede favorecer la aparición de lesiones derivadas de la falta de amortiguación o de impactos. Algunas de las más comunes son lumbalgias, sobrecarga como tendinitis, contracturas de gemelos, de dedos…
Cómo debe ser el calzado de verano
En cuanto al material, debe ser antitranspirante y ayudar a controlar el sudor que se produce con las altas temperaturas. Al no llevar calcetín, la piel está en contacto directo con los materiales del calzado. Muchos de ellos están tratados con productos y tintes que pueden provocar reacciones en la piel del tipo dermatitis o alergias. Por tanto, las chanclas deben ser utilizadas para zonas de baño.
En cuanto a las sandalias, debemos buscar que tenga una suela ligeramente gruesa, con sujeción en la zona del talón y delante. También es importante que sea un material que favorezca la transpiración, evitando materiales sintéticos. Si tienes alguna otra duda, ¡no dudes en acudir a tu podólogo!

