¿Es imprescindible el gateo? Te lo contamos
A raíz de una pregunta que compartieron en redes sociales en el centro de terapia visual Entrambasaguas (podéis ver el vídeo AQUÍ), he recibido muchas preguntas sobre la importancia del gateo y queremos intentar resolverlas.
Todos los padres tienen mucha prisa por ver a su bebé caminando. Sin duda, es una señal de madurez, pero debemos tener en cuenta que caminar no es más que el resultado de un proceso de control muscular y del equilibrio que tiene varias fases. La fase previa a caminar es gatear.
La Organización Mundial de la Salud describe el gateo como un hito motor muy importante para aprender a caminar. Gatear es un movimiento rítmico, sistemático y coordinado que permite la lateralización, el control dinámico, la ejecución motriz, favorece la orientación tempo-espacial y el control tónico postural.
Los bebés tienen el instinto de rastreo desde el movimiento. No obstante, no es hasta pasados los 5 meses que los huesos, ligamentos y articulaciones están lo suficientemente maduros para soportar su propio peso y permitir el apoyo. Es un momento evolutivo importante, ya que da autonomía y la posibilidad de relacionarse con el entorno.
¿Por qué es tan importante el gateo?
– Ayuda al desarrollo de la psicomotricidad gruesa y al desarrollo motor. Permite el desarrollo del tono muscular, imprescindible para realizar el desplazamiento.
– Favorece el desarrollo de las articulaciones de la pierna y del pie para que se coloquen en una posición óptima para soportar el peso del cuerpo y mantenerse erguido.
– Desarrolla un patrón cruzado (brazos-piernas), que favorece la coordinación y hace posible mantener el equilibrio durante el desplazamiento. Esto desarrolla la conexión entre hemisferios cerebrales.
– Favorece la interacción con el medio, permitiendo captar estímulos, lo que favorece la propiocepción.
– Beneficia al desarrollo del sistema visual, ya que tienen que fijar el ojo e ir mirando donde van colocando manos y pies. Además, al tener que mirar hacia delante, tonifica la musculatura de la cabeza y cuello, favoreciendo el control postural.
– Al arrastrar las manos, desarrolla la tactilidad, lo que contribuye luego a la psicomotricidad fina.
¿Qué podemos hacer para favorecer el gateo?
– Darle la oportunidad de gatear. Es decir, favorecerlo, darle el tiempo y las ocasiones necesarias para hacerlo. Es importante que pongamos al bebé en el suelo y dejemos que experimente y darle todos los intentos necesarios.
A veces, tendemos a quitarle las oportunidades de gatear poniéndoselo demasiado fácil con el uso de ciertos dispositivos que aceleran que el niño comience a caminar y se salten esa fase, como por ejemplo los tacacas y correpasillos.
Este tipo de elementos colocan el cuerpo erguido, en una posición óptima para caminar. Sin embargo, no permite que se dé el desarrollo muscular y motor necesario por sí mismo. Por ejemplo, la posición de la cabeza, de la espalda de las caderas… El uso de estos dispositivos es poco recomendable.
– Favorecer el gateo libre, con ropa cómoda y sin zapatos.
– Los niños necesitan motivación, así que podemos usar algún estímulo como alguna pelota o algún objeto cilíndrico que permita que el niño lo persiga. Las mantas de juegos, donde el niño patalea y consigue estímulos sonoros, son muy recomendables. De este modo estimulamos la potencia muscular y la coordinación.
*Se ha demostrado cómo el gateo previo a caminar tiene esos efectos beneficiosos en el recién nacido, aunque no se ha demostrado que no gatear sea perjudicial.


Un Comentario
zapateria infantil online
Me ha encantado el contenido de este artículo. No hay que descuidar ningún aspecto de la salud de nuestros bebés. Gran trabajo.