Dedos en garra - Podobalance

Los dedos en garra: ¿qué son y por qué se producen?

Los dedos en garra es una deformidad que se produce en los dedos de los pies. Esto se produce debido a un desequilibrio muscular, que hace que se deforme la articulación y se flexione en exceso, adquiriendo esa forma de “garra” tan característica.

La deformidad es el síntoma principal, aunque en muchos casos va acompañada de dolor, tanto en la zona superior de los dedos (por roces con el calzado) como en la zona plantar (por la sobrecarga metatarsal al estar la articulación deformada), y de inflamación en las articulaciones.

¿Por qué se producen los dedos en garra?

Imaginemos un estribo donde tiramos más de un lado que del otro ¿Qué pasaría? Que el caballo se dirigirá hacia ese lado. Algo parecido sucede con los dedos. Si la musculatura extensora (que está por encima de los dedos) y la flexora (que está por debajo), no hacen la misma fuerza, la que tiene más fuerza conseguirá atraerlo hacia sí provocando daños en la articulación de los dedos y la desviación.

El uso de un calzado inapropiado lo acentúa, especialmente el calzado con puntera estrecha (que comprime los dedos por la falta de espacio) y el calzado de talón (ya que traslada hacia delante la carga del cuerpo, favoreciendo la deformidad). Es por eso, que los dedos en garra son más frecuentes en mujeres.

La deformidad se va instaurando poco a poco, luxando la articulación y volviéndola rígida. El tratamiento para los dedos en garra dependerá de si la deformidad es flexible o rígida.

En los dedos en garra flexibles, simplemente con la mano, somos capaces de recuperar la forma normal del dedo, aunque cuando lo soltemos vuelva a la forma de garra.  En estos casos, el tratamiento irá orientado a limitar las fuerzas deformantes. Para ello podemos poner una prótesis de silicona en los dedos que lo mantengan en su posición mientras lo llevemos puesta. También sería recomendable realizar un estudio de pisada para analizar el mecanismo que lo ha provocado y ver si puede controlarse.

En cambio, en los dedos en garra rígidos no somos capaces de movilizar esos dedo. Esto se debe a la deformidad de las articulaciones, por lo que ya no podemos recuperar su forma normal. El tratamiento en este caso será, en última instancia, quirúrgico.

¿Qué podemos hacer? 

  • – Eliminar las durezas y callosidades que se forman en la parte superior del dedo, lo que aliviará el dolor.
  • – Proteger las prominencias óseas dentro del calzado con una ortesis de silicona a medida, que evitará el roce.
  • – Cambiar el calzado a uno de tipo amplio, que no comprima los dedos.
  • – Realizar ejercicios de movilización de los dedos, que hará que mantengamos un buen tono muscular y evitara que la deformidad vaya a más.

Si necesitas más información, no dudes en contactar con Podobalance.

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